lunes, 8 de octubre de 2012

El Cuervo se instaló en mi puerta


NUNCA MÁS

“Yo ya no me acuerdo, ni quiero acordarme, 
De tantas tristezas y tanto dolor 
Tata Nacho

Las calles se cubren de soledad, el viento frío del otoño arrastra hojas y risas nerviosas.
El cielo  gris oculta las huidas y las puertas se cierran más temprano que nunca.
No hay permisos para que los adolescentes salgan, No hay permisos para piyamadas o noches de antros, No hay permisos para que los niños jueguen en las calles.
El miedo a la violencia absurda esta reclamando  su espacio.

Este mes de septiembre muerto como nuestra paz llevó al Municipio de Piedras Negras a ser noticia nacional. Muertos en balaceras a plena luz del día, muertos anónimos que se presumen delincuentes.
Las calles vacías, los Centros Comerciales solos, las escuelas sin niños no son noticia nacional.

Nos estamos adaptando al estado de guerra “Mami, ya parece que estamos viviendo en Siria”

Y los cadáveres suman cuando son anónimos a gente normal, pero cuando la muerte llama a la casa de los gobernantes la maquinaria funciona como recién aceitada, ya aparecen los autores materiales, se detienen, se encarcelan y se les amordaza. La Justicia es rápida y expedita.

Pero para  los muertos y desaparecidos en Coahuila, no hay autoridades que cumplan con su tarea. Tan solo en Piedras Negras están pendientes de resolver al asesinato de 14 mujeres anónimas, la mayoría de ellas enterradas como desconocidas; para ellas la justicia no ha sido ni pronta, ni siquiera justa para las madres que las siguen llorando.

En Coahuila siguen desaparecidos más de dos mil coahuilenses y en este municipio hasta los niños han sido sacados de sus hogares y tampoco ha existido ni un solo elemento destinado a encontrarlos.

“En México hay muertos de primera y de segunda”

En Coahuila la corrupción llenó de vergüenza al estado cuna de la Revolución.
En Piedras Negras el Miedo vive en las calles y los hogares son el débil refugio de una guerra en la que nadie lucha por la paz ni la justicia, ni siquiera por el empleo o por la democracia.

Esta guerra es solo para demostrar quien es mas fuerte, quien mata mas personas, quien es mas cruel, cuantos cuerpos se suman cuanto dolor y vergüenza estamos dispuestos a tolerar.

Solo Dios y las oraciones nos brindan consuelo porque ni siquiera las autoridades tienen ya la capacidad moral de liderar una lucha por la tranquilidad ciudadana.

Nunca mas volverá a se Piedras Negras la “frontera blanca” a menos que sus hijos agraviados reciban justicia sin importar el apellido. Nunca más volverán los niños a correr por las calles si las autoridades no asumen su facultad de garantizar la paz.

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